Francia y México están unidos por lazos históricos y culturales

A  lo largo del tiempo ambas naciones han implementado canales de intercambio cultural y social de notable relevancia.

Durante el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) la relación entre los gobiernos de México y Francia se vio favorecida.

En un mensaje a Albert Lebrun presidente de Francia, el 11 de junio de 1940, el Presidente Lázaro Cárdenas señaló que el pueblo francés “…legendariamente ha sido el portavoz de las libertades humanas y de los derechos del hombre, así como de la moralidad internacional.”

Guiado por el interés de preservar y transmitir a las nuevas generaciones su historia, cultura y educación, los inmigrantes Franceses se dedicaron a establecer escuelas con la tradición y estatutos de su país en México. En 1860 se fundó el colegio Franco Mexicano dirigido por Pedro Dalcourt, y el famoso Lycée Forunier, animado por Adrian Forunier.

Tres décadas más tarde se establece el Collège Français administrado por E. Hubaut, y para 1897 fue inaugurado el esperado Lycée Français.

Los primeros trabajos escolares del Liceo iniciaron en un espacio perteneciente a los padres maristas ubicados éstos en Calzada Melchor Ocampo 193. Se ofrecían los servicios de jardín de niños, primaria (con medio internado), secundaria (con internado completo) y preparatoria. Más tarde, y al llegar a término el contrato de arrendamiento en Melchor Ocampo 193, se buscó un local que permitiera mejores condiciones de estudio para todos aquellos estudiantes de padres emigrantes en México.

Interesados en tener una escuela en México con los principios básicos de la educación francesa, 126 integrantes de la Colonia Francesa en México fundarían el 18 de septiembre de 1937, la asociación llamada:

“Liceo Franco-Mexicano, A.C".

Nuestros fundadores

Pierre Fouque y Paul Le Brun, destacados miembros de la comunidad francesa buscaron la posibilidad de crear un nuevo establecimiento, para lo cual acudieron con el Embajador de Francia en México el señor Gabriel Bonneau, quien decidió promover el apoyo por parte del gobierno francés y adherirse a este gran sueño con el objetivo común de realizar una obra educativa de alcances biculturales, trilingües, contemplando los programas de educación establecidos en Francia. Un punto esencial era que el gobierno francés se comprometía al envío de profesores franceses.

Se inicia un nuevo proyecto

En 1949 se inicio la campaña de recaudación de fondos y se compró la primera parte de los terrenos donde se encontraría la nueva escuela. Los donativos fueron principalmente de franceses ya establecidos en México, sus compañías o las empresas dónde trabajaban y, desde luego, algunas compañías mexicanas.

El terreno se compró en la colonia Polanco. Esta zona de la ciudad comenzaba a desarrollarse; por lo cual, durante mucho tiempo, se pensó que la ubicación era de difícil acceso, pues los predios adyacentes estaban despoblados y aún era posible ver milpas, así como vacas pastando en ellos. Cabe mencionar que el precio del predio era sumamente accesible en la época, motivo por lo cual se decidió hacer su compra. Hoy por hoy, Polanco es uno de los barrios residenciales y comerciales de mayor densidad y prestigio en la Ciudad de México.

La primera etapa de la escuela se construyó en sólo siete meses y medio, (de marzo a octubre de 1950). El proyecto corrió a cargo del renombrado arquitecto ruso-mexicano Vladimir Kaspé. Finalmente el 5 de octubre de 1950 se inaugura el nuevo edificio del Liceo Franco-Mexicano ubicado hoy en día en Homero 1521 esquina Plinio en la colonia Polanco. A través de este tiempo han sido beneficiadas por este esfuerzo varias generaciones que suman ya cerca de 3000 niños desde su fundación.